Thursday, September 19, 2013


¿Jugador Dominante?
Pasaron ocho meses para que la Comisión Federal de Competencia hiciera público el fallo. El pasado 18 de julio se anunció que Sherwin Williams no podrá hacer efectiva la compra de Comex que tenía planeada hacer por 2,340 millones de dólares.

¿Hasta dónde sería un freno de inversión extranjera las decisiones de la Comisión antimonopólica? ¿Qué es mejor, seguir captando inversión al país o que existan grandes compañías capaces de controlar los precios?

El principal argumento que dio la Comisión Federal de Competencia fue que la mexicana, propiedad de la familia Achar y que sus primeros antecedentes datan de 1943 en una tlapalería, tendría el 58% de concentración en el mercado de pinturas decorativas y arquitectónicas si llegara a suceder la compra.

El mercado de recubrimientos y pinturas en nuestro país equivale a 32,000 millones de pesos al año, en donde el 55% corresponde al segmento de pinturas decorativas. La nueva empresa en fusión tendría las posibilidades de imponer condiciones de mercado y dejar a su competencia sin ningún poder de decisión argumentó el organismo antimonopolio. De los cinco comisionados, Cristina Massa y Luis Alberto Ibarra votaron a favor de la operación, por el contrario se opusieron el presidente Eduardo Pérez Mota, Miguel Flores Bernés y Rodrigo Morales Elcoro. Por cierto los 5 están de vacaciones y regresarán dentro de dos semanas a sus oficinas, justo días antes de que haya un cambio en los propios comisionados y en donde desde hoy la grilla por la sucesión ha empezado. De ahí viene la preocupación que mostró el CEO de Comex Marcos Achar.

Lo que sigue, Sherwin Williams cuyo patrimonio se vio disminuido en más de 1,000 millones de dólares en el mercado al ser publicado el fallo, tendrá que presentar su inconformidad, acompañada de una serie de propuestas y compromisos que demuestren que seguirá la libre competencia en el sector. La Comisión tendrá hasta 60 días para su nuevo análisis y emitir una nueva resolución en donde se aceptará o no la operación y en donde posiblemente se pondrán condiciones para su aprobación.

Ya se le está haciendo costumbre a la Comisión alargar los procesos y no tener en cuenta que está siendo un obstáculo para captar mayor inversión. Cabe recordar que en uno de sus últimos fallos obligo a Televisa y TV Azteca no participar en la licitación de una tercera cadena de televisión abierta con el fin de autorizar la compra de Iusacell por parte del consorcio de Emilio Azcarraga.

¿Hasta dónde es protección para los usuarios y hasta donde es frenar crecimiento de compañías? ¿Porque empresas 100% mexicanas como Comex son castigadas por crecer de más y tener el 50% del mercado en su bolsa? Comex da empleos a miles de familias en todo el país en sus fábricas y a miles más en sus redes de distribución. El año pasado obtuvo ventas anuales por más de 9,000 millones de dólares.

Creo que el problema no debe centrarse en el tamaño de la empresa que compra o que será comprada, el análisis debe concentrarse en las prácticas comerciales, el control de precios, las ventas cruzadas, la publicidad engañosa, es ahí donde debe cumplirse a raja tabla la Ley Federal de Competencia Económica.

Tendremos que esperar el veredicto final, en donde creo que finalmente será aprobada, pero lo peor del asunto es que la Comisión obligará injustamente a Comex a desinvertir en activos lo que afectará el monto de la transacción y el patrimonio de los accionistas.

No creo que el caso Sherwin Williams – Comex tenga similitud al de AB Inbev – Grupo Modelo para que se recurran a iguales prácticas.

En fin, esperemos que sea el último fallo polémico de la Comisión Federal de Competencia y que con las nuevas regulaciones siempre se busque beneficiar la inversión.

Esperemos también que los cinco comisionados tengan unas excelentes vacaciones.
Gástale Enrique!

Han pasado ya 6 meses de este 2013, y la economía mexicana no ha repuntado, incluso ya el Banco de México y las principales Instituciones Financieras han bajado sus pronósticos de crecimiento para este año. En los corredores financieros ya especulan que el Producto Interno Bruto de nuestro país para el 2013 no superará el 3%

Platicando en mi última visita a Saltillo con un amigo, me hizo un comentario que me orilló a hablar sobre el tema. Me comentó que tenían 4 licitaciones con el Gobierno Federal ganadas desde Octubre del año pasado y que se encontraban en stand by. El monto superaba los 150 millones de pesos y el comentario que había recibido del gobierno es que no se ejecutaría ninguna durante este año. ¿Se dará cuenta el Gobierno Federal de la gran cantidad de PYMES que están afectando al no ejercer el gasto público? ¡Las cifras ahí están!

Durante el primer trimestre del 2013, el consumo del Gobierno descendió 0.7% a tasa anual, cifra que contrasta con el aumento de 3.2% que se registró en igual periodo del año anterior. De hecho, si comparamos los primeros cuatro meses de administración de Enrique Peña Nieto con los de Felipe Calderón Hinojosa y Vicente Fox, éste fue 7.1% menor a lo registrado un año antes. El de Calderón fue 6.1% mayor al del mismo periodo del 2006 y el de Fox 4.8% mayor a igual periodo pero del 2001.

Sabemos que el gasto del Gobierno siempre tiene un rezago al inicio de las administraciones, ya sea por ajustes de plazas, planes emergentes que buscan limpiar el mal manejo financiero anterior (que no es el caso) o lo que es peor, esperar a que pasen las primeras elecciones bajo el mandato del nuevo presidente a celebrarse este fin de semana.

Ya el sector empresarial ha mostrado preocupación ante las graves consecuencias que se pueden tener, es urgente que se ejerza el gasto, de no ser así podríamos llegar a tener un déficit de gasto y como consecuencia final y más importante, perderíamos la oportunidad de acelerar el cambio que requiere el país para crecer a tasas elevadas.

El buen ejemplo lo están dando los inversionistas extranjeros que ellos sí están creyendo en México haciendo que la Inversión Extranjera Directa (IED) sea el principal motor actual de dinamismo económico. Basta mencionar los anuncios hechos en las últimas semanas en donde empresas como General Motors, Lego, Bombardier, Honda,Volskwagen, Audi, Mondelez, Nestlé demuestran que están confiando en nuestro país.

Es urgente el cambio en la política de gasto del Gobierno Federal, tenemos que aprovechar el excelente México que tenemos actualmente, el gobierno gaste más en obras de infraestructura hará que se creen los empleos necesarios, las empresas tendrán mayores utilidades, habrá mayor inversión lo que resulta lograr mayor crecimiento económico alcanzando la cifra del 6% como mínimo que todos anhelan.

Es por eso que habrá que decirle a nuestro presidente, ¡Gástale Enrique!
México ¿El aburrido el pasado de moda?

Fueron tres publicaciones que resaltaron a principios de este año a México, el Financial Times, The Economist y el New York Times llenaron sus primeras planas de elogios hacia nuestro país.

El semanario londinense The Economist mencionó que México dejó de ser la promesa incumplida para convertirse gracias a su estabilidad económica en el “Tigre azteca”.

Por otro lado, el tres veces ganador del premio Pullitzer Thomas L. Friedman escribió en el New York Times una extensa investigación del entorno de nuestro país. En él, dejó claro que México no es sólo inseguridad, corrupción, débil estado de derecho, sino que los mexicanos decidimos que esos problemas son condiciones con las que debemos vivir y sobrellevar, pero no son algo que definan al país en el largo plazo.

Friedman incita al gobierno de su país que volteé a México, busca que exista una relación más estrecha entre nuestro país y Estados Unidos, invita a su gobierno a hacer negocio con el país con más tratados de libre comercio en el mundo, el país que exporta más manufacturas que todo América Latina en conjunto, el país que puede ayudarlos a salir delante de su profunda crisis.

Estos son sólo algunos de los muchos artículos que se han escrito de México en donde se mencionan el gran momento que vive. Algo que refuerza estas teorías es el cambio de gobierno que sin duda ayudará a la agenda política y el gran acuerdo del Pacto por México que tiene como fin la aprobación de las reformas estructurales. Pero hoy seis meses después, con el recorte del pronóstico del PIB de 3.5% a 3.1% por parte del Banco de México, con la reciente caída en las exportaciones y en la inversión extranjera directa, con el recrudecimiento del crimen organizado y con el peor nivel del IPC de la Bolsa Mexicana de Valores en los últimos 9 meses ¿seguirán pensando lo mismo? ¿México seguirá de moda? ¿La gran oportunidad de la que se hablaba hace seis meses desapareció?

No lo creo, sin duda la economía global ha caído en un estancamiento derivando en que los resultados requeridos no se han alcanzado. El PIB de nuestro país en el primer trimestre del año fue de 0.8% algo que sin duda desalentó a muchos. Si, las primeras reformas has sido aprobadas, (educación y telecomunicaciones) ¿pero en donde están las demás? La urgente reforma fiscal se presentará hasta después de julio cuando ya hayan pasado las elecciones y no afecte los intereses del partido en el poder. La reforma energética es igual de urgente, PEMEX necesita inversión local y extranjera para poder competir con los grandes corporativos petroleros del mundo. La reforma financiera si bien ya fue presentada habrá que seguir evaluándola, su principal objetivo es prestar más y cobrar menos, solo que nos digan cómo serán las formas.

Todas estas reformas se necesitan para poder lograr el crecimiento de más del 6% que se busca, todavía estamos en buen momento de lograrlo.

Gráfico
 Gráfico

Comportamiento del IPC de la BMV durante el 2013.

Los mercados de valores en el mundo se encuentran cautos, una posible reducción paulatina por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos en su compra de bonos mensuales hace que los inversionistas estén temerosos. Habrá que darles tranquilidad, los 85 millones de dólares mensuales de inyección aún seguirán, la misma FED se puso de limite llegar a la tasa de desempleo de 6.5% para empezar a evaluar un posible cambio en su estrategia.

Si bien no somos el gran “tigre”, ni el brazo de donde Estados Unidos se debe de sostener, somos fuertes ya que hemos hecho las cosas bien. Tenemos unas finanzas públicas sanas, solidez económica, una relación deuda-PIB del 30% comparado con Europa y Estados Unidos en donde es superior al 100%.

Al ser una economía emergente, nuestro potencial de crecimiento es alentador, la inflación hasta el momento está controlada, los niveles de tasas de interés son lo suficientemente bajos para incentivar la economía, creo que tenemos todo para buscar ser el tigre que muchos esperan, todavía es tiempo para aprobar las reformas y aprovechar al máximo el buen momento por el que pasamos, no desaprovechemos el mejor México de la historia. ¡Aún es tiempo, aún estamos de moda!
“Vivienderas” y su falta de liquidez
La industria de la vivienda enfrenta una compleja problemática financiera que desde el año pasado asecha a las principales desarrolladores del país.
URBI, Geo, HOMEX, Ara y Sare son las compañías desarrolladores de vivienda que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores por lo que sus números son públicos. De estas 5, Sare y Ara son las que cuentan con la menor cantidad de pasivos en su balance y por lo tanto son las que se han salvado de tener problemas de liquidez.

Las otras vivienderas, tienen enormes compromisos en el corto plazo con el sector privado y con el mercado, en donde incluso Geo cayó en impago de intereses de su certificado bursátil el pasado 26 de abril por un monto de 2.4 millones de pesos.

Haciendo un rápido análisis, en el primer trimestre del 2013 Geo reportó a la Bolsa Mexicana de Valores 371 millones de pesos en efectivo, cifra que contrasta con los compromisos por pagar en el corto plazo que ascienden a 9,166 millones de pesos. Casi imposible que se puedan cubrir, es por eso que la compañía que dirige Luis Orvañanos está en busca de un plan urgente de reestructura de deuda.

Pero a qué se debe que las empresas de este sector estén pasando por esta crisis de liquidez?

Habrá que remontarnos al sexenio de Vicente Fox, en donde la euforia de un cambio de gobierno y las falsas expectativas que generó el candidato, lograron que se creara una burbuja mediante un fuerte impulsó a la construcción de viviendas apoyada en sistemas de crédito de interés social de fácil acceso.
Todos estábamos de acuerdo que el sector estaba en crecimiento y necesitaba inversión, pero las proyecciones fallaron o el presidente no supo dividir el número de mexicanos en edad productiva entre las viviendas a requerir.

Aunado a esto, y lo que me parece más grave fue que ante la futura demanda "asegurada" de casas habitacionales, las compañías constructoras por ahorrarse algunos pesos decidieron comprar los terrenos para la construcción de éstas en las afueras de las ciudades, lo que al final del día resultó en que a nadie les interesarán.

Basta con recorrer las carreteras de las principales ciudades del país para ver como a las orillas existen un sin fin de casas que se están cayendo a pedazos porque nunca se utilizaron. Ahora esos terrenos no tienen ningún valor.
Durante el sexenio de Felipe Calderón el problema continuó, durante los años de su gobierno se premió a las casas verdes, incluso el usuario de INFONAVIT podía tomar un taller para tomar la mejor decisión de hipoteca verde. Esto retrasó aún más el dañado dinamismo del sector.

El actual gobierno fue el que lo remató, la Nueva Política de Vivienda tiene como su principal objetivo acercar a la gente a los centros urbanos mediante la construcción vertical y así poder cubrir la demanda que existe.

Inmediatamente después del anuncio del nuevo plan del gobierno federal, las acciones de las vivienderas prolongaron sus caídas hasta caer en sus mínimos históricos. En lo que va del 2013 el índice Habita en donde están reunidas las principales compañías desarrolladoras de viviendas ha perdido el 35% de valor. Al cierre del primer trimestre de este año, los pasivos totales de las compañías fueron:

HOMEX 37,422 MDP
URBI. 32,566 MDP
Geo. 29,473 MDP
Ara. 6,548 MDP
Sare. 2,945 MDP
 “Vivienderas” y su falta de liquidez
  “Vivienderas” y su falta de liquidez


El problema que tienen estas compañías es de liquidez y no de insolvencia, durante los últimos dos años su generación de flujo de efectivo ha sido mínimo, en cambio sus pasivos que vienen arrastrando desde que les prometieron millones de casas ha ido creciendo.

El problema de liquidez es tan grave que dos de ellas (URBI y GEO) ya buscan asesoría externa para lograr reestructurar su deuda, y la otra (HOMEX) vendió su única fuente segura de flujo de efectivo que tenía por 4,000 millones de pesos a Inbursa, operación en donde el 50% del monto solo fue para pagar pasivo que se tenía con la misma institución financiera.

Las calificadoras por su parte no se han cansado de rebajarle las calificaciones hasta estar en niveles catalogados como basura.

¿Pero que viene para el sector? ¿Concurso mercantil? simplemente sería la estocada final, en México no contamos aún con la infraestructura jurídica suficiente como para acostarse a esa ley, los tiempos de negociaciones serían muy extensos lo que afectaría aún más la liquidez. ¿Rescate del gobierno Federal? Descártenlo también, no habrá ayuda del gobierno federal lo dejó muy claro el secretario de Desarrollo Agrario, Territorial, y Urbano Jorge Carlos Ramirez Marín noticia que hundió más a las acciones.

Lo primero que deben hacer es concretar su plan de refinanciamiento otorgando sus reservas territoriales como garantías y así darle optimismo al sector regenerando el daño colateral que sufrieron las instituciones financieras que estuvieron expuestas.

La semana pasada en una reunión con uno de los socios de la empresa metalúrgica más importante de mi estado, me presumía de su sector y me comentaba que era momento de invertir en él, dejándonos de enfocar en los desgastados sectores de la construcción y la vivienda.
Mi respuesta fue que no, ya que en la actualidad tenemos buenas oportunidades para invertir en el sector. La construcción es el principal termómetro de la economía y si el país va bien como todos esperábamos serie éste el primero en sentirlo. Pero no hablo de las vivienderas, si bien hay inversionistas con apetito de riesgo que aprovecharían los precios bajos, ahora en el mercado tenemos una nueva forma versátil de estar dentro del sector, las FIBRAS.

Portafolios inmobiliarios de gran escala que nos hacen socios y partícipes de proyectos como hoteles, centros comerciales, parques industriales y próximamente hasta desarrollos agrícolas.

México seguirá creciendo sin duda, y vamos a demandar este tipo de activos. Si, el sector viviendero está en su peor momento, pero hay que sacarle la vuelta aprovechando las oportunidades que nos otorga el mercado para así obtener el mejor rendimiento de nuestro dinero. Ya después tendremos el capital suficiente para cómpranos la vivienda que queramos, bueno de seguro va a ser un departamento, ya que así lo quiere EPN.

Monday, April 29, 2013

El Super Peso...


El Súper Peso…

En las últimas semanas el tipo de cambio MXP-USD se ha fortalecido hasta tocar durante el día el pasado 12 de abril los $12.08 pesos por dólar. ¿Pero eso es bueno o malo? Últimamente ha habido gente que sin estar enterada sobre el tema emite una opinión, sobre si afecta a las exportaciones o que si en algún momento volverá a devaluarse la moneda como en 1994. En vista a todas estas opiniones decidí tocar el tema, primero que nada habrá que analizar el fondo de la situación.

¿Por qué el peso es en la actualidad una moneda fuerte? Habrá que recordar que desde el sexenio de Ernesto Zedillo se decidió acertadamente regresar al régimen de libre flotación de la moneda después del famoso “error de diciembre”. Antes, existían bandas de soporte y resistencia que tarde o temprano  todos sabían que iban a ser insostenibles, incluso inversionistas jugaban en contra del peso. Pero a raíz de este cambio el valor de la moneda mexicana depende 100% de la oferta y la demanda, y éstas dependen 100% de la situación económica del país.

México lleva 15 trimestres consecutivos registrando tasas de crecimiento positivas, y más de 15 años con finanzas públicas sanas. Hoy México a diferencia de muchos  es uno de los países que menos dinero debe, la deuda total neta  no representa más del 35% del Producto Interno Bruto, cuando en países europeos e incluso en Estados Unidos esa deuda rebasa el 100% de su PIB.

La inflación, si bien en el último reporte del INEGI se encuentra por arriba del 4% debido al resiente comportamiento de algunos productos agropecuarios y tarifas de telefonía, ésta se encuentra en niveles controlados , lo que da maniobra al Banco Central de implementar una política monetaria laxa buscando incentivar el crecimiento económico.

Para mí, está todo sobre la mesa para obtener dicho crecimiento, incluso más ahora que se avecinan posibles aprobaciones de las reformas,  pero hay que recordar que nuestro país depende mucho de la economía estadounidense, y si ésta no repunta en el corto plazo, nosotros estaremos creciendo, pero no a los niveles deseados.

A toda esta fortaleza habrá que agregarle lo más importante para que el tipo de cambio tenga este comportamiento, las tasas de interés. El pago del papel gubernamental en México (Cete) es del 4%, mientras que el que se paga en Estados Unidos (Tresury Bill) es del 0.05%. Es debido a este diferencial que para el inversionista extranjero el invertir en nuestro país es una ventaja, lo único que necesita es cambiar sus dólares y más recientemente su yenes en pesos para aprovecharla. Al momento que estos inversionistas demandan moneda local, hacen que el valor de ésta se incremente, macroeconomía pura, Oferta-Demanda. Más de 100 mil millones de dólares de capital “golondrino” ha entrado a nuestro país en los últimos tres años.

¿Pero esto es malo? No, no lo es si se aprovecha como hasta ahora dicho capital, ¿Se lo van a llevar? Claro que algún día regresará a su país de origen, pero gracias a la fortaleza, solidez fiscal y salud financiera por la que atravesamos no será en el corto plazo. Las estadísticas del Banco de México corroboran que el capital extranjero está invertido en papel de mediano y largo plazo. Es su tarea evaluar contantemente estas operaciones para cuidar la estabilidad del país.

Pero todas las críticas y opiniones se centran en el tema de las exportaciones, los productores mexicanos pagan sus insumos en pesos y reciben dólares por ellos, y a los niveles actuales de tipo de cambio están generándoles menores utilidades.

Si, las exportaciones han sido en los últimos años el principal motor de crecimiento económico, y si, de acuerdo a las últimas cifras a febrero se contrajeron 2.9%, ¿pero este sector debe de medir su competitividad en el tipo de cambio? El fortalecimiento o no de la moneda local no debe de ser el sustento de las ventas de mercancías al exterior. O alguien escucho que un exportador se quejará cuando el tipo de cambio se encontraba cercano a los 15 pesos por dólar? Señores, no sean mediocres, bienvenidos a una economía global,  esto es libre flotación, esto es oferta y demanda de las monedas que se basan en la estabilidad de los países como ya lo revisamos. ¿Por qué los exportadores no valoran las mejores condiciones que tienen para obtener créditos para su capital de trabajo?

Creo que lo que debemos de festejar y no criticar es la estabilidad macroeconómica de nuestro país, se han dado a la tarea de compararse con otros países o incluso con el México de hace 20 años? Tenemos el mejor México de la historia y en vez de preocuparnos por el tipo de cambio, hay que aprovechar las excelentes condiciones económicas actuales.

La semana pasada el Gobernador del Banco de México Agustín Carstens en su comparecencia en el Senado enfatizó en este tema y cerró con una frase con la que termino este texto.

“Si México crece mucho más que Estados Unidos, tiene fortaleza fiscal, salud en su sistema financiero, Señores…. Es de esperarse una apreciación!

 

Tuesday, April 24, 2012

Difícil Decisión...


Este viernes 27 se llevará a cabo la tercera decisión del año de Política Monetaria  por parte del Banco de México, en donde desde 2010 se ha mantenido estable en 4.5%. Pero por primera vez, el Banco Central tiene argumentos para poder bajarla

Hay que recordar que el objetivo prioritario del Banco Central es procurar la estabilidad del poder adquisitivo y un sano desarrollo del Sistema Financiero Mexicano.
Para mantener dicho poder adquisitivo, el Banxico busca tener controlada la inflación para que los mexicanos podamos comprar con el mismo ingreso insumos en una fecha posterior.

Según el último dato dado a conocer por el INEGI el pasado 24 de abril, el Índice Nacional de Precios al Consumidor registró un descenso de 0.42% durante la primera quincena del cuarto mes, registrando así su caída más drástica para un periodo similar desde que se lleva a cabo la medición.
Si medimos la inflación a tasa anual, según el último reporte, ésta se encuentra en 3.4%, a lo que podíamos llamar inflación controlada, ya que se encuentra dentro del objetivo de inflación de parte del Banco Central, la cual tiene como meta el 3% con un margen de error de un punto porcentual.
Para el 2012 el Banxico estima que la tasa de inflación cierre el año entre los rangos de 3.6% y 3.9%

Por otro lado, otra cifra dada a conocer el mismo 24 de abril fue el Indicador Global de Actividad Económica, cifra en donde el INEGI es el encargado de la medición.
El IGAE es visto por los economistas como un adelanto del Producto Interno Bruto que se mide trimestralmente, o un PIB Mensual.
Sorpresivamente la actividad económica de nuestro país registró un crecimiento anual en febrero de 6.2%, lo que significa su mayor avance en los últimos 12 años para un periodo similar, los analistas consultados esperaban un alza de 5.5%
De acuerdo con el reporte, las tres grandes actividades económicas que conforman el indicador reportaron datos favorables, siendo las actividades primarias la de mayor avance.
Viéndolo desde un punto de vista frío, el resultado se debió en buena medida al calendario bisiesto de este año, ya que febrero tuvo un día mas de actividad y ésta repercute directamente en la medición.
Sin embargo, al seguir analizando el índice, nos damos cuenta que en febrero el IGAE disminuyó 0.86% rompiendo la racha positiva de crecimiento que arrastraba en los últimos cuatro meses.
Para este año, tanto el FMI como la CEPAL acaban de aumentar sus expectativas de crecimiento económico para nuestro país, éstos esperan un crecimiento del PIB de 3.6% y 3.9% respectivamente. Sin lugar a dudas nuestra actividad económica se desacelerará este año, y no por causas internas, sino la situación que se vive en Europa, donde España es el principal foco de atención.

Analizando estos 2 componentes, la inflación y crecimiento, principales objetivos del Banco Central y teniendo controlada la primera, la atención se enfocaría en buscar el mayor crecimiento utilizando todas las herramientas que se tienen.
Bajar 25 puntos base la tasa de referencia y ubicarla en 4.25% abarataría los créditos y reactivaría el mercado interno, ya que el inversionista buscaría invertir su dinero en capital de trabajo y no en instituciones bancarias.

Este viernes se tomará sin duda la decisión mas difícil de los últimos años para la Junta de Gobierno del Banco de México, en donde también se tiene que considera el efecto en el tipo de cambio, si bien el diferencial de tasas en comparación con Estados Unidos es abismal, una baja en la tasa de referencia en México podría sacar del país millones de pesos para buscar nuevas opciones de inversión. Con esta medida se fortalecería la moneda mexicana al existir más oferta.

Habrá que esperar hasta el viernes 27 de abril a las 8 de la mañana, las cartas están puestas sobre la mesa y la última palabra la tiene el organismo

Monday, August 8, 2011

Crónica de una Baja anunciada...


A una semana de que las tres principales Calificadoras a nivel Mundial: Standard and Poors, Fitch Ratings y Moody’s habían reafirmado la calificación crediticia de Estados Unidos, cuatro días después una de ellas se contradijo y degradó la calificación desde un AAA a  AA+ al cierre de los mercados el pasado viernes.

Standard and Poors la cual en el 2008 recibió criticas al igual que las demás calificadoras, las cuales mantenían en los papeles hipotecarios e incluso a Bancos de Inversión que hoy en día no existen calificaciones perfectas, fue la encargada de darle el último golpe duro a la economía mundial.

Los futuros de los principales índices bursátiles a nivel internacional estaban negativos desde el domingo por la mañana esperando que fuera lunes y que se hicieran realidad.

Los inversionistas piensan que la calificación de la deuda de los países se pueden revisar, incluso degradar, como lo hemos visto recientemente en países afectados por el endeudamiento como son Grecia, España, Portugal e Italia… ¿pero Estados Unidos? Una de las principales potencias económicas no! En donde países igual de importantes como China tienen el depósito de sus reservas invertidas en Bonos del Tesoro. Si el gobierno americano dejara de pagar su deuda, ahora si estaríamos hablando de una severa crisis, incluso peor a la del 2008 y 1930.

Los mercados se desplomaron a niveles vistos sólo en la última crisis hipotecaria de hace tres años. Apenas en la mañana el primer intento por calmar el mercado vino del Banco Central Europeo que informó un nuevo programa de recompra de bonos para España e Italia con el propósito de darle liquidez al mercado, aumentar su capacidad de pago y eliminar la prima de riesgo. Hay que recordar que en España el 60% del PIB y en Italia el 120% del PIB es deuda.

El segundo intento vino desde el origen, el Presidente Barack Obama después de aplazar tres veces su conferencia de prensa no aguantó más y salió a hablarle al mundo, en un intento de darle confianza y calma a los mercados y al público inversionista. Frases como: “Estados Unidos es AAA independientemente de lo que piensen las calificadoras”, “Tenemos las herramientas necesarias, lo peor ya pasó” o “Es un problema político” abundaron en la citada conferencia, pero ninguna de ellas, incluso la de una noche anterior de Timothy Geithner reclamandole a S&P su pésima forma de medición y sus faltas de conocimientos matemáticos ayudaron a los mercados. El Presidente Obama esperaba que con sus palabras la tendencia negativa se revirtiera pero no lo logró, las acciones seguían cayendo.

Los mercados cerraron a la baja, el índice DOW cerró debajo de las 12,000 unidades perdiendo -5.55%, el S&P 500 – 6.66%, el indice Nasdaq de las empresas tecnológicas perdió -6.90% y en México con un IPC que desde el 29 de Septiembre del 2008 no perdía tanto cerró con una perdida de -5.88%.

La onza de Oro se vendió en los $1,713 USDs ante la aversión al riesgo de los inversionistas que demandan un activo que según ellos nunca bajará de precio, (lo mismo pensaban de las casas en el 2008) el precio del barril de petróleo por debajo de los $80 USDs perdiendo en un día 7% ante una eminente recesión y disminución de su demanda.

Hoy me invitaron a participar en Milenio Televisión para dar mi opinión sobre el tema  y el titular del noticiero Josué Becerra me preguntó algo que me pareció muy relevante, Me cuestionó sobre si los inversionistas no veían venir la baja en la calificación, mi respuesta fue que no, la mayoría de ellos estaban entusiasmados esperando un rebote de los mercados desde la semana pasada que nunca llegó.

No se dieron cuenta de algo evidente, para mí, un país que esta casi al 100% de su PIB endeudado, y que apenas la semana pasada le autorizaron después de meses de peleas políticas en el Senado, pensando más en una reelección que en una solución un aumento en el techo de la deuda no puede tener una calificación AAA. Llámese como se llame ese país es impensable que tenga la solvencia de pagar sus deudas. Creo que en nuestro país con apenas la mitad de esa deuda, nunca se hubiese cuestionado una baja en el nivel de calificación crediticia.

Pero no nos queda más que esperar, la volatilidad tiene que pasar y los mercados se deben de acomodar, recordarle a los inversionistas que esto no es un juego de trade, para las personas que invierten el la Bolsa de Valores el plazo mínimo recomendado es de 12 meses para obtener el rendimiento deseado. Existen empresas que reportaron este trimestre excelentes resultados, con un valor en libros aceptable que han perdido el 11% de su valor en dos semanas.

El mercado sólo se volverá a acomodar y esperemos que al cierre del año los 40,000 puntos previstos sean una realidad y ahí evaluaremos si se toman utilidades o no.